julio 27, 2006
Hoy, en vez de sangre,
por mis venas corre
una parte de nostalgia,
una parte de melancolía
y ese sabor
a poco
con el que me quedo
una vez
cada traslación.
julio 26, 2006
Ella solía acorralarmey susurrarme al oído:
"Miro a través de vos,
en llamas te ves.
Quiero sentir
que tu alma transpire."
Catupecu Machu.
julio 24, 2006
Sin palabras...Bueno, algunas pero silenciosas y sangrantes.
Rumiaba el silbido del viento,rumiaba el silbido del viento
Ay! justo a tiempo...
La civilización la amaba,
la civilización la amaba
Ay! justo a tiempo...
Aquella solitaria vaca,
aquella solitaria vaca cubana.
Patricio y Rey y sus Redonditos de Ricota.
julio 21, 2006
"Sócrates y Sartre. Los dos feos, los dos odiando sucuerpo, sintiendo repugnancia por su carne, ansiando
un mundo transparente y eterno. Quién puede
inventar el platonismo sino alguien con tripas
rellenas de mierda?"
Ernesto Sábato. Abaddon el exterminador.
julio 18, 2006
"Todas las hojas son del vientojulio 15, 2006
Erasmo de Rotterdam. El elogio de la locura
julio 14, 2006
julio 11, 2006
Y bue...
Conocido pero infinitamente magistral...

Dios no existe.
Dios existe y es un canalla.
Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.
Dios existe, pero tiene accesos de locura: estos accesos son nuestra existencia.
Dios no es omnipresente, no puede estar en toda partes. A veces está ausente. ¿En otros mundos?¿En otras cosas?
Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas. Lucha con la materia como un artista con su obra. Algunas veces, en algún momento logra ser Goya, pero generalmente es un desastre.
Dios fue derrotado antes de la Historia por el Príncipe de las Tinieblas. Y derrotado, convertido en presunto diablo, es doblemente desprestigiado, puesto que se le atribuye este universo calamitoso."
Ernesto Sábato. Informe sobre ciegos
julio 07, 2006
A propósito...
julio 06, 2006
Ernesto Sábato. La Resistencia
Animales de los espejos
En algún tomo de las Cartas edificantes y curiosas que aparecieron en París durante la primera mitad del siglo XVIII, el P. Zallinger, de la Compañía de Jesús, proyectó un examen de las ilusiones y errores del vulgo de Cantón; en un censo preliminar anotó que el Pez era un ser fugitivo y resplandeciente que nadie había tocado, pero que muchos pretendían haber visto en el fondo de los espejos. El P. Zallinger murió en 1736 y el trabajo iniciado por su pluma quedó inconcluso; ciento cincuenta años después Herbert Allen Giles tomó la tarea interrumpida. Según Giles, la creencia del Pez es parte de un mito más amplio, que se refiere a la época legendaria del Emperador Amarillo.En aquel tiempo, el mundo de los espejos y el mundo de los hombres no estaban, como ahora, incomunicados. Eran, además, muy diversos; no coincidían ni los seres ni los colores ni las formas. Ambos reinos, el especular y el humano, vivían en paz; se entraba y se salía por los espejos. Una noche, la gente del espejo invadió la tierra. Su fuerza era grande, pero al cabo de sangrientas batallas las artes mágicas del Emperador Amarillo prevalecieron. Este rechazó a los invasores, los encarceló en los espejos y les impuso la tarea de repetir, como en una especie de sueño, todos los actos de los hombres. Los privó de su fuerza y de su figura y los redujo a meros reflejos serviles. Un día, sin embargo, sacudirán ese letargo mágico.
El primero que despertará será el Pez. En el fondo del espejo percibiremos una línea muy tenue y el color de esta línea será un color no parecido a ningún otro. Después, irán despertando las otras formas. Gradualmente diferirán de nosotros, gradualmente no nos imitarán. Romperán las barreras de vidrio o de metal y esta vez no serán vencidas. Junto a las criaturas de los espejos combatirán las criaturas del agua.
En el Yunnan no se habla del Pez sino del Tigre del Espejo. Otros entienden que antes de la invasión oiremos desde el fondo de los espejos el rumor de las armas.
julio 05, 2006
julio 03, 2006
"No sé si alguien, antes de Berdiaev, predijo que volveríamos a una nueva Edad Media. Sería posible y también sanante. Ciertos elementos parecieran estar presentes indicando semejanzas, como el estado de putrefacción del poder de Roma, donde el cuidado que se había puesto en la eleción de los sucesores del César decayó hasta la irresponsabilidad, que es un grave síntoma; la tendencia a enfeudarse, por los peligros externos. Entonces, como ahora, afuera no había seguridad y la violencia diezmaba a quienes no quedaban protegidos por las murallas. También la drástica división entre poderosos y pobres; la creciente religiosidad. Entonces los que quedaron cortados fueron los caminos, hoy habrían de ser los cables, a no ser que fueran ellos los "convertidos" y la televisión pasara a servir a la gente.






